
El comportamiento evoluciona lentamente en el instinto (En últimas, instrucciones de ADN), aún si se hace uso de normas condicionales, sin embargo basta una vida de aprendizaje para que el instinto sea prescindible y el resultado sea bastante más eficiente. La selección natural favorece al instinto, anatomía y fisionomía que cubre las necesidades para la reproducción y garantiza a la próxima generación ser buena en lo mismo, sin embargo la habilidad nace precisamente de la necesidad: las amebas son un éxito evolutivo y no han necesitado de un cerebro, una palanca, un abrigo o de cooperación. La inteligencia puede ser desarrollada en este modo como un fenotipo ligado estrechamente al genotipo, pero existe otro modo que permite un desarrollo más rápido y amplio aunque más riesgoso: recurrir a la "debilidad", ante alguna nueva adversidad en el ecosistema no proveer soluciones de carácter instintivo para forzar a la inteligencia a cubrir esas deficiencias lo cual permitirá que a diferencia del instinto, la habilidad no se desarrolle en áreas concretas sino que pase a formar parte de una intricada red neuronal que aplicará lo aprendido a todo el comportamiento general del individuo dándole mayor éxito en todas sus otras necesidades; otra opción es inducir directamente la fragilidad, a diferencia de una adversidad con el ambiente, generar una debilidad comparativa con los otros miembros de la especie, que en últimas tendría el mismo efecto.
En el hombre se potenciaron ambos "lastres", que en un resultado total de "supervivencia" le proporcionaron mayor aptitud, obviamente no es algo tan fácil y de hecho lo enrevesado del asunto pueda dar razón a por qué la inteligencia no ha evolucionado tan comúnmente en nuestro planeta; los equilibrios han de ser precisos para generar un individuo que sobreviva lo suficiente aunque no le sea tan fácil en un principio, y logre finalmente rebasar la necesidad con la habilidad; cuando el asunto consiste en tigres devoradores, heladas, tormentas, cazar y buscar pareja, la tenue linea que marca el éxito de la potenciación de la fragilidad se inclina al fracaso, como le sucedió a nuestro género homo.
La completa dependencia de los bebes obliga a estos a cubrir sus carencias de instinto, en el aprendizaje del comportamiento, y en anatomía, en el aprendizaje de las herramientas. Un ciervo recién nacido tiene que "aprender" a caminar en solo unas horas si no quiere ser comida para lobos, el entrecomillado puede precisarse: los ciervos no aprenden a caminar, un ciervo desvalido con solo la inspiración de los inmóviles arboles, empieza a caminar aún cuando no este presente ningún ser que evoque la funcionalidad de las patas, es en realidad un instinto carente de toda determinación de aprendizaje como la respiración. Un bebe humano solo hasta el año aprende a caminar, y eso si somos flexibles con el término "caminar"; cuando su autonomía no supera algunos minutos y su equilibrio precisa de un terreno favorable, se debería considerar que los bebes "simulan caminar", aunque ya desde el útero el bebe presenta un reflejo a caminar (Lo que sucede cuando se sostiene a uno de las manos y se le hace tocar el piso "flotando"), no vasta ello y es necesario del aprendizaje, un lamentable caso que da prueba son los niños salvajes, que presentan toscas formas de desplazamiento o de imitación a otros animales.
La carencia de pelo obliga al hombre a fabricarse abrigos, a su vez potenciando la casa de presas más grandes que le provean de comida y de pelaje, lo que también incentiva la cooperación, para que todo no quede en un gran fracaso, lo más probable, pero de llevarse al cabo el éxito es la situación de dominación del hombre a la naturaleza.
"Lo curioso es que nuestro cerebro alcanzó su tamaño actual hace unos 200.000 años. Entonces, ¿Por qué se produjo el gran salto mental hace solo 40.000 años y no dimos antes ese empujón a nuestra inteligencia? Algunos científicos creen que hace 200.000 años el cerebro albergaba ya los sistemas neuronales que actualmente utilizamos, entre ellos el de las neuronas espejo. Sin embargo las redes no había llegado a entrecruzarse.
Cuando hace unos 40.000 años esos sistemas lograron intercambiar información, se produjo el big bang del cerebro, lo que expandió las habilidades intelectuales de nuestros ancestros. A partir de entonces, los nuevos inventos, e incluso los avances del lenguaje, se extendieron a velocidad de vértigo gracias a esa conjunción de sistemas cerebrales y en particular a la acción de estas neuronas espejo, que facilitaron los procesos de imitación."
Fernando Cohnen
Las neuronas espejo son unas celulas nerviosas que nos permiten ponernos en la situación de otro y hacer propias sus sentimientos, emociones y acciones. Son incursores en este campo, Rizzolatti, Gallese y Fogassi.
Más sobre el aprendizaje y las neuronas espejo.
Muchos animales son más inteligentes de lo que precisan en su ambienta natural. En el laboratorio o en ambientes supervisados y controlados, los chimpancés, gorilas, loros, pulpos y varios animales, son puestos a prueba en situaciones que van más allá de las situaciones propias de su entorno, alguna complicación extra, un fuera de contexto, la ausencia de algo, la introducción de un mecanismo, etc. Los resultados son sorprendentes y muestran una inteligencia infrautilizada, comparando el aprendizaje en condiciones naturales con el que se desarrolla al forzarlo o incentivarlo en el laboratorio; si un mono tiene que hacer uso de escaleras, herramientas y operar una maquina para obtener su comida, aprenderá a usar esa misma complejidad y la forma en que la soluciono para otras situaciones; en su ambiente natural algunos monos a lo mucho le echarán agua salada a una patata. Algunos casos puntuales puede ser el aprendizaje de lenguaje, documentado en varias especies, e incluso comprensión del concepto de cero en un loro educado a hablar (no amaestrado), la manipulación de herramientas que son prescindibles en la naturaleza, e incluso la manipulación de otros individuos, mentir, tener conciencia de lo que conocen o no, etc.
Dado que la selección natural penaliza las divergencias cada que una especie se estabiliza, es muy delicado establecer un vínculo viable de la fragilidad para forzar la habilidad, y aunque se llegue al equilibrio preciso, siempre es un equilibrio inestable, pero posiblemente ya puesto el sistema en marcha llegue a un callejón evolutivo que le impida retornar al origen de soluciones por instinto o fenotipo directo, no quedando más salida que continuar el camino de la inteligencia como el "fenotipo extendido" por excelencia (término acuñado por Richard Dawkins, algunos ejemplos serían los nidos, las herramientas, las telarañas o las represas de los castores; en comparación con las alas, aletas, ojos, dientes, etc. que hacen parte directa de la anatomía que sería el fenotipo común).




